Después de los sismos

Tras los sismos nos dimos a la tarea intensiva de evaluar los daños, a diseñar estrategias que permitieran el rescate y conservación del patrimonio arqueológico e histórico, a homologar las formas de registro de las afectaciones, pero también en lo referente a la gestión de recursos para las tareas de restauración. Lo que en ningún momento se hizo esperar fue la participación comprometida de las propias comunidades