En el Museo Mural Diego Rivera se presentó el libro Sismos y patrimonio cultural. Testimonios, enseñanza y desafíos, 2017 y 2018

Fuente: INBA

26 de septiembre de 2018

  • El volumen reúne el informe de actividades realizadas por las instituciones de cultura en México a raíz de los sismos de septiembre de 2017 y febrero de 2018
  • Ofrece análisis, informes, crónicas, fotografías, estadísticas y estudios de un grupo multidisciplinario de profesionales

El Museo Mural Diego Rivera, emblemático recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), construido específicamente para albergar el mural de Diego Rivera Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, recuperado de las ruinas del Hotel del Prado luego del sismo de 1985 en la Ciudad de México, albergó la presentación del libro Sismos y patrimonio cultural. Testimonios, enseñanza y desafíos, 2017 y 2018.

Editado por la Subsecretaría de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura y por la Dirección General de Publicaciones, ambas de la Secretaría de Cultura federal, el volumen reúne el informe de actividades realizadas por las instituciones de cultura en México a raíz de los sismos de septiembre de 2017 y febrero de 2018, a través de análisis, informes, crónicas, fotografías, estadísticas y estudios de un grupo multidisciplinario de profesionales.

El texto está dividido en cuatro secciones: Voces del sismo, con La memoria herida, texto de la escritora y académica Mónica Lavín; Perspectivas desde la geología, la ingeniería y la arquitectura, con trabajos del ingeniero Roberto Meli Piralla y de los arquitectos Xavier Cortés Rocha y Francisco Serrano, entre otros.

Nuestra casa, nuestras piedras: análisis desde las instituciones, con reflexiones de Diego Prieto, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); Lidia Camacho, directora general del INBA; Ernesto Martínez, director del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble del INBA, y de Liliana Giorguli, directora de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, entre otros.

Y el cuarto apartado, Alternativas: el futuro y su desafío, con textos de Bolfy Cottom, especialista en legislación cultural, y Federico Reyes Heroles, escritor, académico y analista político integrante del Comité Ciudadano que acompaña a la Secretaría de Cultura en los trabajos de restauración, así como una conversación sostenida con Alejandro Aravena, arquitecto chileno reconocido con el Premio Pritzker, en 2016.

Jorge Gutiérrez Vázquez, subsecretario de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura de la Secretaría de Cultura, y moderador de la mesa, expresó que la restauración del patrimonio artístico a raíz de los sismos “es un tema grande y complejo, que lleva mucho tiempo y requiere muchos recursos; una tarea sumamente sofisticada y compleja por la calidad de los propios monumentos”.

Con la edición de este libro –que en las próximas semanas estará disponible en formato digital para su libre consulta—“queremos dar testimonio, desde diferentes ángulos, del reto enorme que representa restaurar el patrimonio cultural; que hablen los estructuralistas, los periodistas, los arquitectos, los restauradores, las propias comunidades, de lo que representó para la vida nacional estos sismos”.

El arquitecto Xavier Cortés Rocha aseveró que tales sismos, por su magnitud inédita, sacudieron el suelo, pero también a la sociedad, la conciencia de los mexicanos e inclusive las estructuras de gobierno. En ese sentido, dijo, los inmuebles afectados fueron más de dos mil 300 y los bienes muebles, más de seis mil, al ser sismos que se presentaron de manera diferente a otros.

No obstante, afirmó que las instituciones del Estado mexicano, con sus estructuras e instrumentos (instituciones, Fondo de Desastres Naturales, seguros contra daños, etc.) hicieron frente al suceso y enfrentaron la emergencia en dos partes: trabajos urgentes para evitar colapsos de construcciones, y, la segunda, la reconstrucción propiamente del patrimonio. “En este momento seguimos montados en el proceso, pero creo que también es momento de hacer una reflexión en varias vertientes, como se plantea en este libro”, dijo.

Agregó que de todo ello surgen experiencias como la necesaria colaboración de todos los sectores de la sociedad, como lo demuestra el acompañamiento ejemplar de las propias comunidades afectadas.

En su momento, Liliana Giorguli, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, y Aída Castilleja, secretaria técnica del INAH, coincidieron en destacar el trabajo realizado por el INAH y otras instituciones como el INBA y la UNAM, en las tareas de reconstrucción del patrimonio artístico. “En el INAH nuestro trabajo se ha duplicado desde el 19s y es necesario hacer una reflexión acerca del aprendizaje que nos dejan los sismos para saber dónde estamos y hacia dónde vamos”.

Giorguli aseguró que las afectaciones a bienes inmuebles en varios estados son en su mayoría en la arquitectura religiosa y que es necesario reconocer que estos recintos tienen relevancia histórica, estética y documental, y son muy importantes para la identidad cultural de las comunidades.

En representación de Diego Prieto, director general del INAH, Aída Castilleja retomó el texto escrito por el funcionario para el libro, y expresó que editar este a menos de un año de los sismos, ha sido un reto, pero, subrayó, “es un documento valioso que hace aportaciones importantes para hacer lo que nos falta”, por lo que resaltó la necesidad, también, de difundir lo que se hace a través de un eficaz trabajo de comunicación.

Destacó la coordinación entre instituciones para enfrentar la emergencia, la necesidad de agilizar la circulación de recursos y la seguridad de que al restaurar el patrimonio los inmuebles no pueden quedar solamente bien sino mejores que antes de los sismos, una tarea indeclinable que ha asumido el INAH, dijo.

Finalmente, Bolfy Cottom, uno de los principales promotores del libro Sismos y patrimonio cultural. Testimonios, enseñanza y desafíos, 2017 y 2018, agradeció la colaboración de ingenieros, arquitectos, escritores, académicos, investigadores y funcionarios que colaboraron en la realización de esta memoria de los sismos.